Empecé el año deseando Salud, sonrisas y metas cumplidas. Este diciembre fue toda una revelación y un reencuentro con las noches de juerga, risas, copas y amigos, como hacía tiempo no disfrutaba. La nostalgia se vistió de fiesta. Yo, de celebración.

No sé cómo voy a hacer todo lo que tengo proyectado, apenas me alcanza el tiempo y esta mañana las energías cobraron forma de tortícolis. Pero coche, casa, euros, viajes, ordenador, oposiciones, dibujos animados propios, firma de convenios, risas, abrazos, disminuir las conjunciones adversativas en mis frases, ser uno, y dos y tres… cuentan entre mis deseos para este año. Mis balances están a favor. Hay mil formas de ser feliz y las estoy descubriendo todas. Soy afortunada.

¡Feliz año nuevo!